Este emprendimiento, iniciado en 1998, completamente terminado, posee 163
chacras, de entre 1,2 y 14 hectáreas cada una, siendo el promedio de 8
hectáreas, el más alto entre los emprendimientos de este tipo. Este proyecto
de alrededor de 2000 has. tiene más de 500 has. de área de uso
común y 2500 metros de costa sobre el Río Areco. Una de las características
para destacar es que cuenta con vigilancia las 24hs., caminos bien definidos
entre cada chacra y mantenimiento de los mismos, suministro de electricidad
trifásica, bajas expensas e impuestos y prioriza el estilo de vida de campo
argentino a una hora de la cuidad de Buenos Aires. En esta etapa de
relanzamiento, los precios son los más competitivos del mercado
estableciéndose en un rango entre U$D 0.90 a U$D 1.40 el m2.
Encontrará un sector de imágenes del Chajá, tanto del complejo en general,
como de algunas de las casas construidas por los propietarios. También podrá
acceder al plano general, al modo de acceso y a la lista de precios.
Bienvenido a Estancia El Chajá
Breve Historia
Nota editorial: agradecemos los aportes del Sr Juan Camilo Vallacco, sin cuyo aporte esta nota no podría haber sido escrita.
A comienzos de siglo, en parte de donde hoy se desarrolla El Chajá, existía un campo, llamado “ La Susana”, de 460 has, que pertenecía al Dr Mariano Castex, y que fue comprado por un francés llamado Casaux, que adaptó la casa existente para vivir con su esposa. Tuvo que quitar parte de la frondosa arboleda, que en forma casi selvática había crecido. Este campo ocupa el casco, actual chacra del Sr Lynch, y el cuadrado que está a ambos lados de arroyo La Bañadera.
La familia del Dr Castex sigue siendo propietaria de campos frente al Chajá, cruzando el Río Areco.
A su vez, existía un campo contiguo, “La Angélica”, de 255 hectáreas, y que ocupaba desde la entrada actual, incluyendo la zona que luego tuvo los silos y el galpón, y donde funcionaba un tambo y hasta el casco. Este campo había sido comprado por un inglés de apellido Bradbury, (como el escritor).
Hombre emprendedor, amplió su campo comprando “La Susana” al Sr Casaux, e integrando ambos.
Pero por problemas personales, en 1954, decide vender el conjunto a Camilo Vallacco, padre de Juan Camilo, quien cambia el nombre por “ La Victoria”.
Agregó luego un gran potrero que pertenecía al Dr Castex, el cual hasta ese momento era arrendado por los mellizos Marticorena.
Al fallecer Camilo Vallacco en 1961, su hijo toma la conducción del establecimiento, que rondaba las 700 hectáreas, y ocupaba el lado sur del actual Chajá.
Era en esa época una zona poblada. En la zona del embarcadero, que hoy está en la chacra 79, había una carnicería, y 500 metros hacia la ruta 193 estaba el almacén de la familia Pereyra, cuyos descendientes aún trabajan por la zona.
Hacia el norte estaba el campo de Ibrahim Sarán, con cerca de 700 hectáreas, llamado La Panadería, debido a que hasta fines de la guerra existía una venta de pan. Llegaba hasta el Areco.
Este campo había sido alquilado por Camilo Vallacco antes de comprar La Victoria original.
La Victoria se amplió en 1968 con la compra del potrero que linda con el río Areco (un “bajo”, parte sur de la actual zona común de El Chajá ), y dos años después los Vallacco agregan “La Vidalita”, que era una fracción del antiguo campo “La Panadería”, y donde hoy tiene su chacra el Dr Falco, conservando el nombre del campo.
La zona se caracterizaba por tener muchas chacras ( o “chácaras”, palabra de la que deriva Chacarita), en el sentido más tradicional del término, pero los chacareros fueron desapareciendo con la ley de aparcerías de Perón. Al estar bastante poblada existían distintos comercios, el más importante fue el almacén de los Cheli, dentro del campo de los Leslie, cruzando el puente del Areco, donde se filmó la conocida pelea de Juan Moreira. Lamentablemente, por su valor histórico, el “inglés” Leslie, la desmontó para evitar que se la pidieran para vivir. Sus hijos habían optado por irse a vivir al pueblo.
La pulpería El Ombú, que funciona aún activamente, también tiene una historia de más de 200 años. Es el aprovisionamiento más próximo al Chajá.
La herrería, a mediados de siglo, la proveía, cruzando el Areco, un austríaco de nombre Pedrín, socio de don Calvi, cuyo hijo sigue trabajando en la zona.
La familia Monjo, que ya trabajaba con los Vallacco, se instala en La Victoria por 1984, viviendo en un casa al lado del gran galpón y la planta de silos donde hoy está Santa María del Campo, la chacra de los Ferrero. Cuando la vieja estancia deviene un Club de Campo, los Monjo quedan en El Chajá, pero en una casa en la zona del acceso, integrados a las tareas cotidianas de mantenimiento, cuidado del ganado del bajo, etc.
Es interesante saber que el gran galpón al lado de los silos, está hecho en base a una estructura de hierro traída de Birmingham en torno al 1900. Estuvo en la zona de retiro para usos de taller y, alrededor de 1955, desarmado, se llevó a la Victoria, donde guardó granos, camiones y tractores, anexó un taller, etc, hasta los comienzos del Chajá. |